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SonarFiles :: 10 años de Sónar

Contenidos :: Música Avanzada

Menú seleccionado por Pablo G. Polite de algunas de las recopilaciones temáticas realizadas específicamente para el festival mas significativas al respecto de la evolución de las músicas electrónicas desde 1994. 27 recopilaciones de:

Antonio Dyaz, Juan Cervera, Zero, Luis Lles, Guillermo de Juan, Jordi Costa, Pita, Oriol Rossell, Russell Haswell, Guillermo de Juan, Berhnard Leosener, DJ Mauri, Gerardo Sanz, Ragnampiza, Salva Canals, Raúl Orellana, Andrés Noarbe, Roger Roca, DJ 2D2, Cosmos, Javier Blánquez, Nicolas Höppner / Thilo Schneider, David Broc, Juan Manuel Freire, Javier Blánquez, Marc Piñol y Omar.

 

Músicas Laterales
Antonio Dyaz
1994

En las intersecciones entre música culta y popular, allí donde la vanguardia se hace accesible y lo fácil se transforma en fascinante, se han operado algunos de los cambios más dramáticos del lenguaje sonoro en el siglo XX. No trata esta colección sobre visionarios, sino sobre artesanos del sonido que, desde diferentes lenguajes –el jazz, el impresionismo, la música contemporánea, el tango, la composición electroacústica– derribaron las últimas barreras que separaban a la música occidental de su propio futuro. Exploraciones alrededor del ritmo, el timbre, la armonía e incluso acerca de sonido / ausencia de sonido que son la base del lenguaje musical, electrónico o no, del mundo moderno.

Erik Satie, “Pièces Froids nº1”
Edgar Varese, “Integrales”
John Cage, “A Room”
Ornette Coleman, “Sadness”
Lasry Baschet, “Sonata del Cristal nº 4”
Astor Piazzolla, “Pulsación 1”
Anthony Braxton, “Small Compositions”
Edvard Artemieu, “Solaris: Winter”
Vangelis, “Heaven and Hell”
Die Zwei, “Skyliner”
Eyeless In Gaza, “Pale Hands I Love so Well”
Istvan Marta, “Szíveink Alentida”
Riccardo Sinigaglia, “Riflessi”
Carles Santos, “Flagelación o Inmobiliarias”
Nicolas Collins, “Broken Light”
Fatima Miranda, “La Voz Cantante”

Tecnología en el Ghetto
Juan Cervera
1994

Con dos giradiscos y un micrófono nació el hip-hop. Ritmo y palabra: el gen primario de su ADN es el break –rupturas rítmicas de bajo y batería del funk y la música disco que los primeros DJs del género repetían hasta la saciedad con una técnica apabullante a los platos–, y el rapper es el cronista de la vida urbana. A finales de los setenta nació en Nueva York una cultura nueva en la que bailar breakdance, pintar paredes con aerosol, scratchear discos y escribir poesía callejera acabarían alcanzando validez universal. De la vieja escuela –los años de Sugarhill– hasta la eclosión comercial a través de Run DMC y el sello Def Jam y hasta llegar a la regeneración soul y concienciada de la Daisy Age en los noventa, ésta es una crónica del sonido que vino a cambiar el mundo desde el gueto.

Public Enemy, “Mind Terrorist”
Mantronix, “Hardcore Hip Hop”
Miss Dj, “Rap it Up”
Digable Plantets, “Little Renee”
Grandmaster Flash & the Furious Five, “Flash to the Beat”
Hiphoprisy, “Theme from the Water Pistol Man”
Original Concept, “Pump that Bass-live”
Queen Latifah & Daddy O, “The Pros”
Cypress Hill, “Ultraviolet Dreams”
De La Soul, “Talkin’ bout Hey Love”
LL Cool J., “Rock the Bells”
Schoolly D., “Gucci Time”
Jazzy Jay, “Def Jam”
Just Ice, “Little Bad Johnny”
Keith Leblanc & Malcolm X, “No Sell Out-Vocal”
Public Enemy, “Show’em Watcha Got”

Acid
Zero
1994

El acid house se lo debe todo a una máquina, la TB-303 Bassline de Roland, y a un sonido, una especie de línea de bajo crujiente e hipnótica que sonaba, en la descripción que de ella hicieron quienes la escucharon por primera vez, como si se hubiera derramado ácido sobre el cacharro. Pero eso sólo fue el comienzo. Lo que vino después fue uno de los terremotos más estruendosos de la historia de la música moderna: partiendo de la oscilante lisergia de la 303, el house de Chicago entró en una fase repetitiva y futurista, absolutamente irreal pero de llamada poderosa, que se extendió como la pólvora en la prehistoria del fenómeno rave. El acid es el punto de partida de toda la música de baile moderna y estos son sus orígenes.

Adonis, “No Way Back”
Phuture, “Acid Tracks”
Mr. Fingers, “Washing Machine”
Adonis & the Endless Poker, “The Poke”
Phuture Pfantasy Club, “Got the Bug”
Armando, “151”
Jack Frost and the Circle Jerks, “Cool and Dry”
Armando, “Land of Confusion”
Armando, “Downfall”
808 State, “E Talk”
A Guy Called Gerald, “Voodoo Ray”
Stakker Humanoid, “Humanoid”
F.U.S.E., “Fu”
Hardfloor, “Acperience”
F.U.S.E., “Substance Abuse”
Hardfloor, “Trancescript”
Underground Resistance, “Acid Rain: the Fog”
Phase Featuring Dr. Motte, “Der Klang der Familie”
Ongaku, “Mihon”
Red Planet, “Cosmic Movement”
Polygon Window, “6’24””

Happy Hardcore, Breakbeat Techno & Jungle: Epilepsia Electrónica
Luis Lles
1994

Se la conoció con el nombre genérico de ‘hardcore’. La música de las raves inglesas de principios de los noventa era rápida y sincopada, extraordinariamente dura para lo que se había conocido en forma de techno y house, y marcó una época. Colorista y graciosa al principio –el happy hardcore era música rave con loops de piano y voces femeninas agudas–, entró hacia 1992 en una fase de oscuridad y violencia que acabó por desembocar en el jungle, una mutación del hardcore armada sobre gruesas líneas de bajo, breakbeats acelerados hasta el espasmo y una atmósfera de terror que, a medida que se fue disipando, comenzó a dar paso al drum’n’bass. Música para las masas, viviendo para el futuro.

Shut Up & Dance, “The Art of Moving Butts”
SL2, “Way in My Brain”
Bubbles, “We Can Ride the Boogie”
Noise Factory, “Dance With the Speaker”
Doc Scott, “Here Comes the Drumz”
The Prodigy, “Everybody in the Place”
M-Beat feat General Levy, “Incredible”
Deep Blue, “Helicopter”
Nookie, “The Sounds of Music”
LTJ Bukem, “Music”
Roni Size, “Time Stretch”
Omni Trio, “Renegade Snares”
Metalheadz, “Inner City Life”
D*Note, “Criminal Justice”

Detroit
Guillermo de Juan
1995

1985: mientras en Chicago la música disco avanzaba hacia la desnudez, la máquina y el futuro, y se sudaba en los clubs de house, un poco más al noreste un puñado de jóvenes tomaba buena nota y aplicaba el mismo patrón de evolución a la música que triunfaba en los clubes a orillas de los Grandes Lagos: synth-pop europeo y funk pasados por la síncopa del electro, las obras completas de Kraftwerk y la cadencia rítmica insistente del house recién nacido, que en Detroit se interpretó en clave cósmica y futurista. Eso es el techno: una carrera hacia delante, hacia las estrellas, al infinito y lo desconocido, que comenzaron a correr Juan Atkins, Derrick May y Kevin Saunderson y que hoy prosiguen legión de artistas y DJs convencidos de que este es el estilo rey de la música de baile.

N. Drew, Richie Hawtin, A.Mamaril, “From Our Minds to Yours (Intro)”
Blake Baxter, “Forever and a Day”
Ress, “Rock to the Beat”
Rhythm Is Rhythm, “Strings of Life”
Model 500, “The Chase”
Mayday, “Freestyle”
Kevin Saunderson, “The Groove that Won’t Stop”
Cybotron, “Clear 82”
Kenny Larkin, “Manik Man”
X-101, “The Final Hour”
Cybersonik, “Techanarchy”
Jeff Mills, “Solid Sleep”
Daniel Bell, “Science Fiction”
F.U.S.E., “Dimension Intrusion”
Plastikman, “Marbles”

Los Pioneros de la Aventura Sónica: Visionarios, Excéntricos y Descentrados
Jordi Costa
1996

Antes de que el hombre llegara a la Luna, las fantasías espaciales, el ideario de la ciencia-ficción y todo tipo de quimeras ya habitaban las mentes de los músicos. En paralelo a invenciones tecnológicas que acabaron influyendo decisivamente en el lenguaje musical –el sistema de sonido estéreo, los primeros aparatos electrónicos para generar sonido–, una serie de locos, visionarios o bon vivants con buen oído para detectar nuevas áreas de exploración se embarcaron en fantasías musicales que han quedado fijadas en nuestra memoria gracias al jazz –Sun Ra–, el cine –la banda sonora de Louis y Bebe Barron para Planeta Prohibido–, el estilo de vida de los cincuenta –el easy listening de Martin Denny– o incluso la música para bebés y dibujos animados de Raymond Scott. Gente que oyó un mundo nuevo.

Raymond Scott, “Girl at the Typewriter”
Carl Stalling, “Porky’s Preview”
Bernard Herrmann, “Prelude-Outer Space-Radar”
Louis & Bebe Barron, “Ancient Krell Music”
Moondog, “Frog Bog”
Harry Partch, “Euphoria Descends in a Sausalito Stairway”
Martin Denny, “Hypnotique”
Esquivel, “Who’s Sorry Now?”
Sun Ra and His Solar Arkestra, “Interplanetary Music”
Joe Meek, “The Entry of the Globbots”
Spike Jones, “Frantic Freeway”
Les Baxter, “Ruby”
Dean Elliott & His Big Band, “You’re the Top”
The Tornados, “Telstar”
Lucia Pamela, “Indian Alphabet Chants”
Ennio Morricone, “L’Uccello dalle Piume di Cristallo”
Manfred Hübler & Sigfried Schwab, “The Lions and the Cucumber”
Walter Carlos, “Sinfornia to Cantata”
Perrey & Kingsley, “Cosmic Ballad”

Viena
Pita
1997

La geografía de la música electrónica siempre ha buscado sus ciudades fetiche. En ciertas ocasiones lo han sido Detroit, París, Montreal o Berlín, pero a mediados de los noventa ninguna capital como Viena (Austria) demostró tanta vitalidad y riqueza de ideas en tantos estilos simultáneos. De los primeros experimentos ruidistas y digitales del sello Mego al downtempo bañado en dub de Kruder & Dorfmeister, dos extremos unidos por el hilo invisible de la ciudad, ha habido en Viena ocasión para deformar el techno y el electro (el sello Cheap y Patrick Pulsinger), reinventar el arte conceptual de trasfondo bailable (Sabotage) y subvertir el groove (DJ DSL), y el filón no se agota.

Patrick Pulsinger, “Hollow Sonortity”
Mäuse, “Dieter Zimmerman”
Pomassl, “Dual Panner”
Pita, “Fehler”
Tosca, “Gemma Gemma Dub”
Dj DSL, “Sugar B. Dub”
Sil, “Tal S”
The Trumps, “B2”
Auto Repeat, “Rhythm 55”
Farmers Manual, “Nomad 60”
Sluts’n’Strings & 909, “In Your Pretty Face”
General Magic, “Funk Fridge”
Pure, “Outline”
Fennesz, “Paint it Black”
Ilsa Gold, “4 Blonde Nuns”
Glory B., "Positronic”
B.Low, “Untitled”

Illbient
Oriol Rossell
1997

El illbient es como el Nueva York en el que nació: choque de culturas y atmósferas. El nombre se le debe a DJ Spooky, aunque la esencia del sonido illbient no es sólo responsabilidad del máximo representante del género: a mediados de los noventa, tomando el ambient como base y el dub como principal ingredientes, algunos de los investigadores sonoros más atrevidos de Greenpoint (Brooklyn) –enclave conocido para la leyenda como Crooklyn– se dedicaron a producir música enferma, contaminada de la polución y el latido de la ciudad, de bajos jamaicanos y ruido experimental sinuoso, música electroacústica y breaks de hip-hop. Una revolución nacida en sellos como Asphodel, Wordsound o Liquid Sky que todavía dura.

Dj Spooky, “In the Valley of the Shadows”
Sub Dub, “Monuments on Earth”
Liminal, “Plague”
Spectre, “The Illness”
Silk Saw, “A Degenerate Form of Drowned Atlantis”
Byzar, “Rakta”
Bill Laswell, Jah Wobble & Dj Spooky, “Black Djinn Trance”
Ben Neill, “Flotation Device”
Dj Wally, “Possi Purple”

Listening Post Classics
Russell Haswell
1998

Pocas cosas unen a los temas recogidos en esta selección, como no sea que en general ninguno de ellos se puede bailar y que son del agrado de quien los ha escogido para figurar uno detrás de otro en el CD. Russell Haswell engloba bajo la imaginaria etiqueta de ‘listening post classics’ piezas electrónicas pensadas para pensarlas, o como mínimo compuestas para ser escuchadas de una manera activa, sin reducirlas a una mera función de ruido de fondo o experimento rutinario. Del minimalismo a la abstracción, de la electrónica de dormitorio a la electrónica de manicomio, todo lo aquí recogido son auténticas aventuras en los límites de la imaginación.

V/Vm, “Asymetric”
Otomo Yoshihide & Steve Beresford, “Museum of
Towing and Recovery”
Cylob, “Are We Not Men Who Live and Die?”
Surgeon, “Krautrock 2”
Mike Dred & Peter Green, “One-Oh-Five Cornupian”
Joy Division, “As You Said”
Philus, “Kuvio 4”
Rehberg & Bauer, “Opal”
L.A.M, “Death Toll”
John Oswald, “Plexure-Extract”

The House Sound of Chicago: el Legado de los Jackmasters
Guille de Juan
1998

La música de baile moderna comienza en Chicago. Antes del house existió la música disco, pero con el primer legado de los jackmasters –jack era la agitada forma de bailar que tenían quienes frecuentaban los primeros clubs de la ciudad del viento– nació una música de club carnosa y seca, dirigida por el martilleo imparable de un beat pero cargada de alma. Era música eminentemente electrónica, sexual y dura. Con el house comienza todo, y sus grandes himnos forman, todos juntos o en pequeños grupos, un tesoro para la historia de la música con mayúsculas. De Mr. Fingers a Farley Jackmaster Funk, de Lil’ Louis a Joe Smooth, nuevamente la música negra volvió a ser el futuro.

Frankie Knuckles, “Your Love”
Fingers Inc., “Can You Feel It”
Larry Heard, “The Dance of Planet X”
Joe Smooth, “Promised Land”
Rickster, “Night Moves”
Farley Jackmaster Funk, “Love Can’t Turn Around”
Marshall Jefferson, “Move Your Body”
Lil’ Louis, “French Kiss/Black Out”
Derrick Carter, “Limbo of Vanished Posibilities”
Glenn Underground, “Dance Slam”
Boo Williams, “12 Tribes-Chicago Funk Dub”
Dj Sneak, “You Can’t Hide from Your Bud”
Phuture, “My Only Friend”
Phortune, “Can You Feel the Bass”
Ron Maney Feat. Dj Skull, “Entities-Reborn Souls”
Green Velvet, “Flash”
Basement Trax, “Pervert”
Ron Trent, “Altered States”
Mike Dearborn, “Outer Limits”

The Sound of Cologne
Berhnard Leosener
1998

Actualmente, Colonia es una de las ciudades más citadas cuando se tiene que hablar de un enclave en el mundo que acoja una nutrida colonia de creadores electrónicos –DJs, músicos, sellos– que, además, de hacer, inventen. En Colonia se comenzó a imaginar un sonido diferente a finales de los noventa: techno minimalista con gusto por el dub y a veces por el pop, y a la vez se practicaba un pop electrónico obsesionado con el minimalismo y el detalle bonito. Los primeros años de Colonia pasan por sellos como Profan o artistas como Mouse On Mars. Actualmente la cosa está más diversificada, el sello Kompakt es el emblema del lugar y se sigue reinventando tanto el techno como el pop, pero las cosas sólo comenzaron de una forma y fue así.

Whirpool Productions, “Nothing”
Forever Sweet, “Super Trouper”
Third Electric, “Gentle Beat”
Mouse on Mars, “Dark F.X. Drykorn”
Kitbuilders, “Get Out”
Schlammpeitziger, “Salz und Brote auf Lanzarote”
Mathias Schaffhäuser, “Desaster”
The Modernist, “Eurojah”
Studio1, “Gelb 903”
Dr. Walter + M. Flux, “Cockrockitagain”
Club Off Chaos, “565 F.S”

Electro 90s
DJ Mauri
1998

En los ochenta se decía que el electro nunca sería vencido, pero la popularidad del hip-hop, el arranque del house y la explosión del rave a nivel mundial se lo llevaron por delante. Aunque no del todo: la síncopa del funk robótico resistió en ciudades como Miami o Detroit, siguió en la mente de quien utilizaba cajas de ritmos para hacer su música y en los noventa protagonizó un regreso triunfal impulsado por nostálgicos del sonido de Casiotone, la saga de Star Wars y la ciencia-ficción de cartón-piedra. Los nuevos héroes que recuperaron el legado de Kraftwerk y Afrika Bambaataa tenían nombres como I-F, Jedi Knights o Patrick Pulsinger, pero detrás de ellos hubo muchos más.

Transdata, “Electro Sessions”
Digital Factor, “T.R.O.N.I.C.”
Close Circuit, “Kinetics”
Voice Stealer, “Electronic Eyes”
Mono, “E Stands for Electro”
Pete Namlook & Dandy Jack, “Chica”
DMX Krew, “Emergy Technology”
Acid Jesus, “Hibernation Drive”
RAC, “Nine”
Aux 88, “Algorithm”
Drexciya, “Aquason”
The Octagon Man, “Tvividd”

Turntablismo: la Delgada Línea Rota
Gerardo Sanz
1999

Un tocadiscos se puede utilizar para lo que fue inventado, para poder escuchar una placa de vinilo con sonido grabado: en ese caso, cumple su función. Pero si se manipula el disco mientras la aguja roza su superficie, mediante técnicas como el scratch, se puede conseguir que, además de reproducir ruidos, los pueda crear. El turntablismo, según lo definió DJ Babu –Dilated Peoples, Beat Junkies–, es cuando se utiliza el plato para componer música. Un creador moderno puede usar un Vestax del mismo modo en que Glenn Gould tocaba el piano, con dotes de virtuoso pero con la visión de un genio. El turntablismo nace cuando un instrumentista, en vez de pulsar cuerdas, toca con sus manos un vinilo y lo transforma en música diferente a la que ya tiene grabada.

Grandmaster Flash & the Furious Five, “The Adventures of Grandmaster Flash on the Wheels of Steel (Original 12” Mix)”
Herbie Hancock, “Rockit (Original 12” Mix)”
Gang Starr, “Dj Premier in Deep Concentration”
Eric B & Rakim, “Eric B Is on the Cut”
Malcom McLaren, “Buffalo Gals Original Version (Dj Cut Special Stereo Mix)”
Tuff Crew, “Deuce Are Housin’”
Dj Cash Money, “The Music Maker”
Funkmaster Flex, “Rock the Bells / Droppin’ Science”
The X-Men, “A Turntable Experience”
Rob Swift, “All that Scratching is Making Me Rich!”
Invisibl Skratch Piklz, “Makin Me Itch”
Mix Master Mike, “Sloh Beat”
Beat Junkies, “They Don’t Understand”
Kool Dj E.Q., “Hide Your Wrecords When We Come Through”
Scratch Perverts, “Course of Action”
7 Notas 7 Colores, “Scratch Comando”
Peanut Butter Wolf, “Casio”

Dub: Génesis de la Remezcla
Ragnampiza
1999

Remezclar es transformar: a partir de nuevos sonidos y variaciones en la estructura primera de un tema, conseguir que algo suene diferente pero conservando a la vez rasgos de su primera vida. Una remezcla es una metamorfosis de la música, y eso fue lo que los maestros jamaicanos del reggae consiguieron en los años setenta jugando con las versiones instrumentales de sus canciones. En las caras B de los singles añadían bajos y efectos, minimizaban y maximizaban la forma primera de la música, le daban nuevos aires, abrían nuevos campos, aportaban nuevas ideas. A partir del latir del bajo, el dub consiguió fijar un estilo musical innovador, pero a la vez abrió las puertas para que todos los demás pudieran sufrir, vía remix, mutaciones de todo tipo.

Augustus Pablo - King Tubby Meets
the Rockers Uptown, “The Professionals”
Joe Gibbs, “African Dub Chapter Three”
King Tubby / Soul Syndicate, “Great Stone”
Blackbeard, “Ites of Dub”
Black Uhuru, “Who’s in the Tomb?”
King Tubby & the Aggrovators, “Puppy Dub”
Scientist / Linval Thompson, “Cloning Process”

Héroes del Pop Sintético
Salva Canals
1999

Cuando los nuevos instrumentos electrónicos –sintetizadores, secuenciadores, cajas de ritmo– bajaron de precio y estuvieron al alcance de muchos bolsillos, hacer pop ya no era exclusivamente patrimonio de la guitarra, el bajo y la batería. Eran finales de los setenta y el punk estaba en auge. La consigna era hacerlo todo uno mismo, y hubo quien lo hizo con electrónica. Las mejores melodías y las canciones más perfectas podían hacerse de otra manera, o mejor dicho, sonar de una forma distinta, con texturas frías y ritmos pulsantes, aire de máquina y corazón de robot. Hoy, el legado del synth-pop, que así fue como se conoció el movimiento del pop sintético, nos ofrece algunas de las mejores canciones de la historia, tan adictivas como experimentales.

The Residents, “Kawliga”
Snakefinger, “The Model”
Tuxedomoon, “What Use”
Suicide, “Ghost Rider”
Der Plan, “Wat’s Dat”
D.A.F., “Coco Pino”
Chris Carter, “Beat”
Cabaret Voltaire, “Why Kill Time (When
You Can Kill Yourself)”
B.E.F., “A Baby Called Billy”
The Normal, “Warm Leatherette”
Thomas Leer & Robert Rental, “Day Breaks,
Night Heals”
The Folying Lizards, “Money”
Soft Cell, “Memorabilia”
John Foxx, “Metal Beat”
Art of Noise, “Close (To the Edit)”
El Aviador Dro y sus Obreros Especializados, “La Chica de Plexiglás”
Yello, “Bostich”
Yellow Magic Orchestra, “Technopolis”

Last Days of Disco
Raúl Orellana
1999

Hubo un momento en que la música disco tuvo que soportar el linchamiento público y vivir en el oprobio. En los ochenta era unánimemente lo peor: empalagosa, decadente, cutre y, por si no fuera esto suficiente, estigmatizada por la plaga del SIDA. Pero lejos de las pistas de baile con bola de espejos, la música disco supo reinventarse y encarar el tramo final de su historia con dignidad y con ideas que acabaron desembocando en el house. En el periodo que va de 1981 a 1985, de la muerte de Patrick Cowley al primer track creado en Chicago, la música disco ganó en profundidad experimental, en melancolía funk, se contaminó de electro, agilizó el ritmo y supo sonar más elástica, electrónica y extraña, sin perder ni un ápice de belleza. Son los años de oro del Paradise Garage y los primeros días del Warehouse de Frankie Knuckles: los últimos días del disco, uno de los tesoros mejor guardados de la música de baile.

Anthony White, “Block Party”
Cheryl Choise, “Let No Man Put Asunder”
Gayle Adams, “Your Love is a Life Saver”
Inner Life, “Ain’t No Mountain High Enough”
Lenny Williams, “Choosing You”
Material with Nona Hendryx, “Busting Out”
Stephanie Mills, “You Can Get Over”
The Trammps, “Disco Inferno”
Three Degrees, “Jump the Gun”
First Choice, “Let No Man Put Asunder”

Minimalismo: de Terry Riley a Surgeon
Andrés Noarbe
1999

La máxima fundacional del minimalismo como principio estético –‘menos es más’– se aplica en todo tipo de disciplinas, de la arquitectura a la pintura o al diseño de interiores, pero en ninguna como en la música ha alcanzado tanta perfección en su esencia. De los primeros compositores contemporáneos que comenzaron a trabajar con estructuras mínimas y repetitivas (Steve Reich, Terry Riley) a muchas ramas de la música experimental digital pasando por el techno de los noventa, que se caracteriza por la repetición insistente de bucles de ritmo cuanto más desnudos mejor, el minimalismo ha sido el camino que han seguido, y siguen, quienes creen que para hacer buena música con lo justo basta y que lo superfluo sobra.

Terry Riley, “Persian Surgery Dervishes:
Performance Two”
Polonio, “Valverde”
Conrad Schnitzler, “Meditation”
Kraftwerk, “Radio Sterne”
Klaus Wiese, “Tibetan Singing Bowls”
T.A.G.C, “Eroto Pshyco Motor Disturbances”
Pan Sonic, “Johto 1”
Komet, “Trakt”
Noto, “......”
Ryoji Ikeda, “Zero Degrees 2”
Khan, “Leni on the Cross”
Richie Hawtin & Thomas Brinkmann,
“Concept 1 96: VR”
Plastikman, “Spastik”
Coh, “20’ To 2000”
Surgeon, “Krautrock Version III”

Soundtracks Invisibles
Roger Roca
2000

La fascinación que las bandas sonoras de películas han tenido en muchos músicos actuales –y casi tanto como la música, la imponente fuerza visual de las imágenes que ésta ha acompañado– fue el punto de partida de una forma de hacer música electrónica, impresionista y expresiva, que parecía como creada ex profeso para servir al cine. Sólo que esa música no tenía ninguna imagen asociada, o quizá tan sólo las que su creador tenía en la cabeza, o las que el oyente se podía crear a modo de sugestión. Los invisible soundtracks, tal como los bautizaron las recopilaciones del mismo título del sello Leaf, son pasajes cargados de misterio y de dramatismo, de tensión y poder descriptivo, que sin ir más allá de unos auriculares, pueden ayudar a imaginar la mejor película de la historia.

Portishead, “Theme from to Kill a Dead Man”
David Shea, “# 3 the Prisoner”
Airling & Cameron, “1999 Spaceclub”
Gonzales, “Pranksterdam”
The Herbaliser, “Goldrush”
Badawl, “Intro”
Hell, “Copa”
Laika, “Storms + Skerters”
Luke Slater, “All Exhale (Rude Solo Remix)”
Un Caddie Renversé Dans L’Herbe, “Apatx”
Yoshinori Sunahara, “Clipper’s Discotheque Break”
Mathew Cormine, “Aeth”
X-Ray, “Paperback”

Drum’n’bass 2000
DJ 2D2
2000

Tras dos años de impasse, el momento que va de 1998 a los últimos meses de 1999, el drum’n’bass pareció perderse en su propio laberinto rítmico: se volvió tedioso, rutinario y dejó por el camino gran parte de la excitación de sus comienzos, parecía transformarse en un funk del montón o un pastiche progresivo. Pero en el 2000 una nueva generación de productores hicieron que muchos jungle-kids recuperaran la fe con una remesa de hits y maxis demoledores que volvieron a poner en la pista de baile la polirrítmia y la potencia sísmica. Partiendo de las corrientes más oscuras del drum’n’bass (neurofunk, techstep), equipos de producción como Bad Company, Ram Trilogy y los francotiradores de siempre (Roni Size, Ed Rush, Dillinja) quisieron sacar al heredero del hardcore británico del pozo sin fondo en el que se había metido. ¿La fórmula? Líneas de bajo mastodónticas, velocidad terminal, oscuridad, conexiones con el heavy metal y alguna pincelada de exotismo tropical. Fue el renacimiento.

Use of Weapons, “Mojo Woman”
Landslide, “Drum’n’bossa”
Jagged Edge, “Rock Baby”
Adam F., “Brand New Funk”
Ed Rush & Fierce, “Locust”
Dilinja, “Fluid”
Optical & Ed Rush, “Sick Note”
Roni Size, “Snapshot”
RAM Trilogy, “Gridlock”
Bad Company, “The Nine”
Konflict, “Phobia”

Hi Tech Breaks: la Nueva Escuela del Breakbeat
Kosmos
2000

A finales de los noventa, el big beat parecía haberse transformado en una caricatura de sí mismo. Al éxito comercial de The Chemical Brothers y Fatboy Slim se sumó una gran cantidad de discos de breakbeat festivo y etílico que parecían no querer ir más allá de la fusión de funk, hip hop, guitarras y canciones reconocibles. Y entonces fue cuando la nueva escuela del break tomó el relevo con un breakbeat más serio, intencionadamente más inteligente y, en la práctica, bastante más imaginativo que su precedente comercial, aunque mucho menos divertido. Los nu skool breakz, nombre genérico para una escena ramificada en mil variantes, son la alternativa inteligente y progresiva del breakbeat, un género con gurús (Rennie Pilgrem, Adam Freeland), sellos bandera (Mob, TCR) y una consistencia que no parece resquebrajarse.

Shut Up And Dance, “Alcolholic Beans”
Waveform, “What’s that Sound?”
Uptown Connection, “Madness”
Tsunami One & Bt, “Hip-hop Phenomenon”
Freq Nasty, “Move Back”
Mondo Paradiso, “Whale Nation”
Arthur Baker & Rennie Pilgrem, “Hey Funky People”
Subphonic, “Step Dragon”
Uncouth Youth, “B-Boy on da Rocks”
Lexi Love, “Love 1”
Makesome, “Breaksome Pig”
Ils, “Revolver”

Electrónica naïf
Javier Blánquez
2000

La fascinación por lo infantil siempre ha estado presente en la música electrónica, tanto en la de baile –no hay más que recordar algunos modos de comportamientos del rave: los chupetes, las melodías simples…– como en la en principio entendida para escuchar en casa. La electrónica ingenua, que también ha recibido la etiqueta de idilitrónica, por su superficie sónica emocional y bonita, que sugiere un mundo idílico de fantasía, es ese subgénero nacido de la IDM que apuesta por experiencias sonoras como de sueño, por canciones que parecen de cuna y por ilusiones que transportan al oyente a un mundo de ilusiones, de sonidos frágiles, en el que parece sentirse como un niño.

Animals On Wheels, “Just Saying”
Aphex Twin, “Fingerbib”
Bodenstandig 2000, “Pogos Abenteuer”
Plone, “Marbles”
Global Goon, “Afterlife”
F.X. Randomiz, “Displatz”
Rom = Pari, “Here They Scum!”
Caustic Window, “Pigeon Street”
D’Arcangelo, “Tunemx II”
H. “Sack” Ziegler & F. Schuelge “Blumm”,
“Toygrooves”
Autechre, “EP//Envane (Bogdan Raczynski Remix)”
Isan, “Damil 85”
Mouse on Mars, “Sui Shop”
Ensemble, “Proposal Six”
Leila, “Two”
Like A Tim, “New Colours”
Boards of Canada, “Royvig”
Mu-Ziq, “Goodbye, Goodbye”

Groove Magazine
Nicolas Höppner / Thilo Schneider
2001

Esta recopilación es un buen reflejo de lo que era la música electrónica en un no tan lejano 2001. Aquel año, el festival Sónar pidió a algunas de las principales revistas especializadas del mundo un menú en el que se ofrecieran pistas, certezas y corazonadas al respecto de lo que era la producción experimental y de baile en ese preciso momento, con la idea de pronosticar qué sería también en el futuro inmediato. La aportación de la publicación gratuita alemana Groove fue especialmente certera al señalar artistas como Lawrence, Arovane, Isolée o Safety Scissors entre los más prometedores de la nueva generación de productores a medio camino entre la pista de baile y el dormitorio. Anticiparon el favor popular del microhouse y la indietrónica y acertaron.

Metamatics, “Interest From Radio / For Brother”
Process, “A1”
Rawell, “Sample Story”
Safety Scissors, “Untitled”
Jan Jelinek, “Tendency”
Lawrence, “Gilbert”
Isolée, “Brazil.com - Non Radio Edit”
Suite K, “A1”
Arovane, “Nacrath”
Luomo, “Market”
Cristian Vogel, “La Isla Piscola (Herbert’s Harbour Dub)”
Soylent Green, “On the Balcony”
Safety Scissors, “B!”
Cabanne Feat. Ark & John Thomas, “Take 3”
Twerk, “Neurotika”

Bootlegs
David Broc
2002

Reciben también el nombre de mash ups o bastard pop, y no deja de ser la confirmación de que incluso las prácticas más antisistema en la música experimental acaban por tener un despunte popular. Partiendo de la idea de plunderphonics o apropiacionismo que teorizó y practicó John Oswald –es decir, robar, tomar la música de otros sin pedir permiso y sin que las leyes del copyright pudieran impedir la consecución de una obra final que se construye exclusivamente a partir de composiciones ajenas–, los guerrilleros del bootleg se han dedicado desde hace poco a planchar experiencias sonoras que consisten en unir dos temas conocidos en uno solo, generalmente a partir del a cappella de una canción famosa con la base instrumental de otra. El resultado es un pop Frankensktein tan irreverente como revelador, la demostración de que 1+1 es mucho más que 2.

Bit Meddler, “Shitmix 2000”
Evolution Control Committee, “Rebel Without a Pause”
Girls on Top, “Being Scrubbed”
Soulwax, “Beastie Boys vs. Herbie Hancock vs.
INXS vs. AC/DC”
Rude Ass Tinker, “U Can’t Touch This”
Kid606, “Straight Outta Compton Remix”
Osymyso, “Intro-Inspection”
Matmos, “Great White Entertainers”
Freelance Hellraiser, “A Stroke of Genius”
Bit Meddler, “Genie in a Bottle”
Girls on Top, “I Wanna Dance with Numbers”
Knifehandchop, “I’m Sorry Miss Pollard”
Dj Hype, “Ready or Not Remix”
Kurt Rush, “Overloaded”
Knifehandchop, “Knifehandchop is my Favourite
DMX Master”
Dsico, “Love Will Freak Us”
Freelance Hellraiser, “Kylie vs. New Order”

Indietrónica
Juan Manuel Freire
2002

El pop, al fin y al cabo, es pop y se puede hacer con lo básico: con un micrófono, con una guitarra y poco más. Es como se han parido las canciones pop toda la vida, pero en el momento en el que la tecnología abre nuevas posibilidades es normal que los artesanos de la canción quieran probar otras opciones y texturas. La indietrónica es una mutación del pop independiente de toda la vida que sólo tiene sentido en el momento en que el ordenador portátil se convierte en la herramienta básica de una nueva generación de productores. Desde la autonomía que este instrumento concede, y aprovechando toda su paleta de nuevos ruidos –clicks, manipulación digital, glitches y demás–, la indietrónica descubrió un pop que era como el de siempre pero que sonaba diferente y a su tiempo.

Sierpinski, “Invitation to Smile”
John Matthias, “All the Time in the World”
Hood, “You Show No Emotion at All”
Christian Kleine, “Red Norvo”
Lali Puna, “Don’t Think”
The Notwist, “Pilot (Console Mix)”
Console, “Conti.nue”
Björk, “Domestica”
Ulrich Schnauss, “Nobody’s Home”
Arovane, “Theme”
Múm, “I Can’t Feel My Hand Any More, It’s
All Right, Sleep Still”
Styrofoam, “No Matter What”
Dnet, “(This Is) the Dream of Evan and Chan”
Mogwai, “2 Rights Make 1 Wrong”

Glitchcore / Laptop Punk
Javier Blánquez
2002

Mientras la indietrónica entiende las posibilidades sonoras y estéticas de los clicks & cuts como una forma de decoración, hay quien ha preferido usar todo ese detritus musical para molestar y hacer el animal. Utilizar el ordenador portátil no sólo para crear, sino también para incordiar, una práctica que Mike Paradinas describió como ‘glitches con actitud’ y que en conjunto puede catalogarse como glitchcore: nuevos bromistas de la era informática que se apartan de la educación exquisita de la IDM tradicional y que han ensuciado su música autista acudiendo a todo lo sobrante o mal visto de la baja cultura electrónica: patrones rítmicos tomados del gabber, apropiacionismo bootleg, bronca digital o revisiones de estilos marginales como el ragga. El objetivo es dar la murga y lo consiguen.

Kid606, “Chart Topping Radio Hit”
Dj Scud / Errorsmith / I-Sound, “No Love”
Something J/Dj Maxximus, “Mercedes Bentley vs.
Armani Versace”
Manitoba, “Give’r”
Gold Chains, “I Come From San Francisco”
Cex, “Florida (Is Shaped Like a Big Droopy
Dick for a Reason)”
Blectum from Blechdom, “Detrech Warping”
Dat Politics, “Pie”
Kid606, “Catstep/My Kitten/Catnap Vatstep
DSP remix by Hrvatski”
Venetian Snares, “Breakfast Time for Baboos”
Lesser, “The Gearhound Suite”
Hellfish, “Turntable Savage”
Knifehandchop, “Used To Be a Raver”
Wobbly, “Track 3”
Max Tundra, “The Balaton”

Microhouse
Marc Piñol
2002

Acuñado por el periodista Philip Sherburne, el microhouse responde perfectamente a lo que su nombre indica: la rama del house que se aprovecha de la tecnología digital para enriquecer su paleta de sonidos, aunque no hay que reducirlo únicamente a la superposición de house y clicks. El microhouse fue en su origen eso, una suma de beats sexys adornados con todo tipo de chasquidos y sonidos microscópicos que daban una dimensión estética y experimental, pero con el tiempo también se ha convertido en el área de desarrollo principal de una música, la de baile, que ha visto claro que su evolución va ligada a la de la tecnología. El microhouse ha conseguido escapar a su propia fórmula y diversificarse –sonido Kompakt, digital disco, macrohouse– en una serie de sabores que han dado forma a los sonidos más groovies del recién estrenado siglo.

Isolée, “Beau Mot Plage”
Akufen, “Psychometry vol. 1 b. 1.1”
Markus Nikolai, “Passion”
Swayzak, “Ping Pong”
Luomo, “Tessio”
Right Side Reverse, “Invisible (Nathan’s Hide &
Seek Dub)”
Spacetime Continuum, “Movement # 3
(Herbert Remix)”
Brooks, “Clix”
Theorem vs. Swayzak, “Day from Hell”
2 Dollar Egg, “Mellow Tunis”

Electropop
Omar
2002

La nostalgia es una fuerza irrefrenable ante la que el ser humano no puede luchar, y es la que hace que el pasado vuelva. Y durante muchos años han estado volviendo, una y otra vez, los años ochenta, la década del kitsch, de la música siniestra y del pop sintético, de los maquillajes raros y la ropa excéntrica. El fenómeno conocido como electroclash ha sido una de las maniobras de aprovechamiento del legado de los ochenta mejor urdidas –todo obra del responsable del sello Mogul Electro de Brooklyn, Larry Tee–, pero también una fuerza social que ha despuntado en todas partes y que ha convertido al nuevo synth-pop en una de las manifestaciones más comerciales y populares de la música dance en esta década. Como una escena rave paralela al rave, el electroclash ha vuelto a traer las melodías, la caspa y el electro de saldo a las pistas de baile. Y la diversión está asegurada.

Martini Brös, “Der Weg”
Lind Lamb, “Hot Room”
Superpitcher, “Heroin”
Polyester, “J’Aime Regarder les...”
Artist Unknown, “Anthem”
Romina Cohn, “In the Night”
The Parallax Corporation, “Slowflight/Runner”
Bangkok Impact, “Junge Dame Mit Freundliche Tel”
Vitalic, “Poney Part 1”
Break 3000, “Sacrifice”
Adult, “Nausea”
Black Strobe, “Innerstrings”
Terence Fixmer, “Electrostatic”
E-Men, “Animal Skin”

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